10 julio 2009

A vueltas con los timos en Blu-Rays

Lo que veis arriba son las dos primeras temporadas de Perdidos (Lost) en Blu-Ray en su edición USA, que han salido a la venta hace un mes aproximadamente, y que he comprado como buen seguidor de la serie que soy. Hago mención a este lanzamiento en concreto porque, honestamente, me dan ganas de reir (o llorar) cuando pienso en la maniobra tan lamentable que BuenaVista, la distribuidora, está adoptando de cara a sus consumidores.

Veréis, en la contraportada de estas dos temporadas especifica que los Blu-Ray son de Región A (solamente USA, aquí tenemos la región B), y por tanto incompatibles en España. Asímismo, en los idiomas disponibles, aparecen varios, pero el Español que en él aparece es el Latino y solamente en 2.0. Todo esto tiene lógica teniendo en cuenta que es una edición americana.

Lamentablemente, es mentira.

Los discos son región libre, compatibles mundialmente con cualquier reproductor. Y la sorpresa mayúscula es que, aunque no lo pone por ninguna parte, se incluye tanto menús como idioma en Castellano DTS 5.1. Sí, el castellano de España. Es decir, que es la misma edición que aquí se va a comercializar el 21 de octubre de este año.

Y hasta aquí, lo único que se demuestra es que o alguien ha metido la pata en la carátula o que no les interesa que el mercado español sepa que 5 meses antes de su lanzamiento en España ya se pueda comprar el producto a un precio mucho menor que el que va a tener aquí. Porque os apuesto lo que queráis a que cada temporada la pondrán entre 75 y 80 euros como PVPR.

Ese es el precio que han costado las 2 temporadas, 5 meses antes de que salgan en España.

¿Cuánto tiempo vamos a tener que sufrir retrasos injustificados en lanzamientos, cuando ya están listos mucho antes, y a un precio claramente ABUSIVO respecto a otros países?. Luego dirán que hay crisis.

Un abrazo.


29 junio 2009

El día del orgullo hetero

Cuando llega el día del orgullo gay (que fue ayer, 28 de junio), muchos de mis amigos heteros (incluso gays) se sienten muy desvinculados de dicha celebración. Dicen que ya que hay un día para el orgullo homosexual, también debería haberlo para el heterosexual, y siempre aluden a la fantochada del desfile-manifestación del orgullo gay.

Pues yo no estoy ni remotamente de acuerdo. En nada, de hecho. Durante los últimos años me he abierto muchísimo de mente y ahora tengo una visión muy distinta de la celebración del orgullo homosexual; en este mismo blog, no hace tanto tiempo, decía que no me identificaba con el arquetipo de gay musculado con trajes de lycra y marcando paquete mientras se sube a una carroza con musiquita tecno acompañando mientras coristas transexuales adoran su cuerpo de gimnasio. Evidentemente, sigo sin identificarme; pero no lo condeno, ni pienso que estén empañando la imagen de los homosexuales normales, si es que ese concepto existe. No existe lo normal ni lo diferente, tan solo diferentes formas de entender la vida y, mientras no se haga daño a nadie, no es reprochable ni condenable.

Si lo pienso, mi propia intolerancia respecto a ese grupo de gays con el que no me idenfifico es exactamente el mismo tipo de marginación que el que imponen las familias ultracatólicas, del opus dei o simplemente la gente homófoba: se nos ve como una amenaza a su forma de vida, a su forma correcta de pasar por este mundo y ser ciudadanos respetables y respetados. Cuando fui consciente de esa perspectiva, fue cuando me dije a mí mismo que no iba a ser de juicio tan ligero. Y aunque a veces, ciertas cosas que veo en el ambiente siguen dándome grima, ya no lo asocio al mundo gay, simplemente a actitudes independientes de ciertos grupos de personas.

Pero a mí me gustaría decirles algo a todas las personas que creen que el orgullo gay es algo que a estas alturas ya no debería celebrarse: que se equivocan de pleno. Tengo mil millones de razones para que se celebre un orgullo gay y no un hetero. A los heteros no se les mata por ser heterosexuales. Ni se les pega. Ni se les insulta. Ni se tienen dobles morales con ellos. Ni provoca trastornos psicológicos en los jóvenes. Ni se les señala con el dedo. Ni son objeto de las iras de las asociaciones ultraconservadoras. Ni se les trata como enfermos, viciosos o degenerados. Eso, a día de hoy, y aunque se haya avanzado mucho, sigue pasando. El maricón sigue siendo un maricón para quien no abre los ojos.

El lema de este año es Stop homofobia en las escuelas. El año pasado fue Por la visibilidad lésbica. Creemos que porque en España sea legal casarse entre homosexuales, un logro de proporciones mastodónticas que me hace sentirme realmente orgulloso de ser español (de otras cosas no tanto), ya está hecho todo. Falso. Las mujeres lesbianas tienen doble discriminación: la misógina y la homófoba. Por eso siempre hay tanto maricón y tan poca bollera a la vista. A los niños con pluma o amanerados se les siguen haciendo atrocidades físicas y psicológicas en las escuelas sin que nadie haga nada por evitarlo, o pocos. Los transexuales aún son visto como aberraciones de la naturaleza. Todo esto ocurre en mayor o menor medida y hay que seguir luchando porque la balanza se desequilibre aún más hacia el lado positivo, el de la tolerancia, el respeto, la comprensión, la explicación y la educación. Las garrulerías deberían quedarse en el pasado.

Yo no me siento identificado con mucho de lo que se ve en el show del orgullo gay, pero tampoco lo veo como mi enemigo. Sí que me disgusta ver cómo cada año se multiplica más el marketing y se reduce la parte reivindicativa, al contrario de lo que vi en Amsterdam, mucho más comedido y equilibrado. Lo que yo veo cuando estoy en medio de la manifestación, con mi camiseta colorida y florida, mi carácter homosexual en plena explosión de gozo, la música, el sol y la alegría uniendo a miles de personas es una celebración preciosa, sincera, alegre, de la vida y la libertad, al derecho de ser tú mismo sin importar cuan extravagante parezca. Esa es la esencia del orgullo gay, y por eso debe seguir celebrándose una vez al año aunque haya luego que trabajar en el día a día para erradicar uno de los peores cánceres que hay en este país: la homofobia, seriamente mermada pero aún latente.

Todo esto, evidentemente, con el máximo respeto a todo el colectivo heterosexual.

Nos vemos esta semana en Chueca. Nos vemos el sábado en Madrid.

Un abrazo.


26 junio 2009

Adiós al Rey del Pop

Me quiero sumar, como tantos cientos de miles de personas hoy en el mundo, a la conmoción por la muerte del antaño grande, grandísimo, inigualable Michael Jackson. Ayer por la noche cuando me enteré apenas me lo podía creer. Y es que, aunque todos supiéramos qué era de su vida recientemente, nos burláramos de él por sus excentricidades y rarezas, y por la visión del ángel caído en que se había convertido, no debemos olvidar que este hombre supuso una auténtica revolución en la forma de entender la música pop, de un modo que nadie podrá igualar jamás. Podrán ser mejores o peores, pero nunca serán él. Su nombre ya está escrito con letras de oro en la historia de la música.

Hoy resuenan en mi cabeza temas ya míticos e inmortales como I just can't stop loving you, Bad, Dirty Diana, Smooth Criminal, The way you make me feel, Black or white, Heal the world, They don't care about us, You are not alone, Don't stop til' you get enough, Rock with you, y sobre todo las impresionantes Billie Jean, Beat it y Thriller, para mi el mejor videoclip que se ha hecho en la historia contemporanea de la música cuya canción no le va a la zaga. Y eso por no olvidar su etapa en Jackson 5, donde la canción que siempre recordaré será I'll be there.

Hasta siempre, Jacko. Hoy el mundo llora tu pérdida. No es para menos.



Un abrazo.


22 junio 2009

¡Ya san casao!

Espero que no me maten por haber robado esta imagen del feisbuk, pero sentía una obligación más que justificada de rendir homenaje a estos dos grandes hombres por el feliz acontecimiento que vivieron el pasado sábado, al cual fui más que honradamente y emocionadamente invitado y al que no pude asistir por aquello de las distancias/obligaciones.

Y es que Toni y Nico ya son marido y marido, sí señor. Con un par de narices y, sobre todo, con un par de enormes corazones que laten el uno por el otro. Sin entrar en pormenores, quiero desde aquí, como ya he hecho por otros medios, decirles que son un ejemplo y orgullo no ya para la comunidad gay, sino de humanidad en general, y desearles la mayor felicidad del mundo y que sigan tan guapos, fantásticos y buenas personas como son. Es un orgullo saber que están ahí aunque sea en la distancia y saber que en el mundo hay gente como ellos.

Y como me quiero poner más ñoño si cabe, dejo un pequeño trozo de un poema de Pablo Neruda que, de algún modo, me ha hecho pensar en ellos:

Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.

18 junio 2009

No soporto a Pablo Motos


Este personajillo llamado Pablo Motos, que se ha hecho un hueco dentro de los presentadores de televisión más famosos de la historia reciente de España, me resulta francamente insoportable. Llevo tiempo queriendo hablar de ello, pero ha sido hoy precisamente, tras la más que bochornosa entrevista (si se le puede llamar así) que hizo al actor de Perdidos Matthew Fox anoche.

Lo de Pablo Motos es impresionante. Está en todas partes. Se mete en todos los ajos. Aparece en todas las portadas. Le hacen reportajes en todos los dominicales. Ha conseguido abrir una brutal a la par que ridícula horneada de merchandising de su programa que, seamos francos, no es para tanto. Una vez has visto uno, has visto todos. Es por eso que hace ya bastante que pasé de verle en favor del inteligentísimo programa del Gran Wyoming El intermedio, salvo en ocasiones en que a golpe de talonario se lleva a un archifamoso que me llama mucho la atención.

Y es que, seguramente, sea solo por eso por lo que la gente ve su programa: en unos meses han pasado por su plató Will Smith, Hugh Jackman, Jorge García (también de Perdidos), Miley Cyrus, y un largo etcétera. La mayoría se va del programa con cara de lelos, absolutamente desorientados, y lo que es más importante: sin haber hablado apenas de lo que se supone van a promocionar en el programita de marras.

El esquema es sencillo: todo gira de un modo u otro alrededor de Motos. Empieza con un monólogo de noticias en plan cachondo y casi nunca con acierto, de ahí pasamos al invitado de la noche, al cual hace un par de preguntas (por decir algo) sobre lo que ha venido a promocionar, pero sin mucho interés real en la pregunta... solo le interesa pasar a Trancas y Barrancas, las hormiguitas de peluche. De ahí pasamos a los chorraexperimentos que fallan en un altísimo porcentaje, y de ahí terminamos con la cancioncita esa de Vete a dormir. Entre medias, Motos siempre se las apaña para hacer algún reto él mismo o lucirse en plan qué guay que soy.

Pues la verdad, y aunque tengo que reconocerle que es (lamentablemente) de lo mejor que hay en la televisión por el simple hecho de ser un programa de entretenimiento sin insultos, falacias o amarillismo, me cansa. Pero sobre todo él. El Sr. Ego, el Sr. Motos.

A ver, Pablito, para empezar a ver si empezamos a hacer menos de Mr. Amigo poderoso con los coleguillas, porque apadrinar un grupo musical que despierte mayor vergüenza ajena que El hombre linterna es francamente difícil. Que tener toda una linea de merchandising de... ¿Flypy? y las hormiguitas no tiene ni pies ni cabeza. Pero sobre todo estás tú y tu ego, ese que te hace aparecer en entrevistas (qué casualidad, de El País) como un auténtico pedante y creído. Quizá lo seas. Mejor para ti.

Al principio me hacías gracia, y ahora con el paso del tiempo te he cogido tirria. Y es una pena, porque si El Hormiguero se tomara un poco más en serio a sus invitados y no se centrara tanto en las patochadas de tus colaboradores y tu autolucimiento, sería el programa perfecto de entretenimiento para esa franja horaria.

Agur.


16 junio 2009

Dios existe, el cambio climático NO

Me solidarizo en este breve post con la ONG InspirAction.com para denunciar el bochornoso trato mediático (por enésima vez) que sufre la cadena regional Telemadrid, en las hábiles manos de esa gran mujer (nótese la ironía) que es Esperanza Aguirre.

Reproduciendo íntegramente el texto que ellos mismos exponen:

Con ese mensaje ironizamos sobre el tratamiento de la cadena de Aguirre acerca de los temas religión y cambio climático, y vertimos mas polémica al respecto de la censura que la cadena aplica.

Nuestros activistas han pegado los carteles en la entrada de Telemadrid, así como en diversos lugares estratégicos de la ciudad.

La campaña es también un gesto hacia los trabajadores del canal, que recientemente han vuelto a denunciar su precaria situacion laboral.

"Es indignante que una cadena emita continua propaganda religiosa y niegue la existencia del cambio climático sistematicamente en sus informaciones".


Lo dicho: basta ya de tantas memeces y, por favor, pensemos un poco más en el planeta y menos en politiqueo barato, que de seguir así (si es que aún es posible) nos vamos a cargar este precioso lugar en el que vivimos.

Un abrazo.


10 junio 2009

El distante soñador


Esta preciosa canción de la gran Duffy define perfectamente mi estado de ánimo actual (increíblemente bueno y esperanzado). Y aunque a priori parece una canción triste, creo que es justo lo contrario. Espero que os guste.

Un abrazo.

Aunque creas que puedo con ello
Mi mente se llena de esperanza
En un sitio distinto a este.

Aunque creas que en mi interior
sonrío todo el tiempo...
Me planteo mi destino.

Pienso en todas las cosas
Que quiero hacer en la vida.

Soy un soñador, un distante soñador
Que sueña desde hoy con la esperanza.

Incluso cuando me veas fruncir el ceño
Mi corazón no me decepcionará
Porque sé que hay cosas mejores por venir.

Y cuando la vida se hace difícil
Siento que ya he tenido bastante
Me aferro a una estrella lejana

Pienso en todas las cosas
Que quiero hacer en la vida.

Soy un soñador, un distante soñador
Que sueña desde hoy con la esperanza.



Hace un año... Io de Escila
Hace tres años... Miedos
Hace cuatro años... triste por ser Gay